Hasta antes del receso obligado en que entró el fútbol chileno, había hombre que se estaba ganando su espacio de importancia dentro del Uní Uní modelo 2020. Hablamos de Pablo Vergara, volante ofensivo que se estaba convirtiendo en factor de desequilibrio al asistir a sus compañeros con balones que posteriormente terminaron en goles.

El jugador sabe que la para obligada traerá consecuencias, pero prefiere mirarla con un prisma de optimismo y mucha responsabilidad social. “En lo personal y grupal veníamos con ritmo de competencia; queríamos seguir jugando, pero hay que entender lo delicado de la situación actual. Es claro que a todos los equipos perjudicará este alto, pero es lo justo porque a nivel mundial había que hacerlo ya que es la única forma de poder cuidarnos del Coronavirus que está haciendo mucho daño”, comentó el jugador.

La suspensión del torneo y sus posteriores consecuencias, no modifica en nada los objetivos que el grupo albirrojo se había planteado para esta temporada “Queremos ser protagonistas y estábamos conseguido. Quizás nos faltó afianzarnos un poquito de local, pero no cabe duda que vamos por el buen camino”, afirmó el jugador, quien contó el porqué de su doble nacionalidad. “Dos de mis abuelos son chilenos, así que hace poco tiempo atrás pude hacer el trámite para obtener la nacionalidad chilena”.