Con 19 años ya jugó un mundial juvenil con la selección, debutó en el primer equipo del Uní Uní y sueña en grande. Con la humildad que lo caracteriza se conectó en vivo al Instagram del club para una imperdible charla.

Su primer contacto con una pelota fue a los cuatro años. El pequeño Silva fue llevado por su padre a la Escuela Municipal de San Felipe, pero ese día había un amistoso en Santa María: “Mi papá no dudó, me llevó hasta allá, me cambió y me tiro a la cancha. Un rato después salí llorando por una patada”, recordó el juvenil que años más tarde se sumó a los cadetes del Uní Uní.

En la Sub 15 tiene uno de sus mejores recuerdos, una categoría memorable que escaló hasta los cuartos de final del torneo hasta que Wanderers acabó con sus ilusiones: “Perdimos 3-2 en un partido muy apretado, pero haber llegado hasta ahí fue tremendo, era nuestra primera vez… cuando clasificamos por penales lloramos todos”, contó. Ese torneo hizo que Wanderers se fijará en él. Entrenó dos semanas con el equipo, pero el ida y vuelta a la ciudad y sus obligaciones escolares lo hicieron desistir y continuar su carrera en Union San Felipe.

Su momento soñado llegó en 2017: “Estaba haciendo la tarea y me llamó el entrenador de San Felipe.Yo no sabía bien para qué, pero cuando me dijo que me habían citado para la selección corté y me largue a llorar”, recordó. A la mañana siguiente se fue a Santiago junto a Messias y ahí comenzó su camino por La Roja que incluiría, entre otras cosas, el Sudamericano Sub 17 en Chile y la Copa Mundial Sub-17 en India.

En el Sudamericano lograron el segundo puesto clasificándose al mundial, después de perder contra un Brasil que contaba con la actual estrella del Real Madrid Vinícius Júnior. En India perdieron los dos primeros partidos (Inglaterra e Iraq) y empataron vs. México para despedirse de la competición. “Mas allá de los resultados fue una locura jugarlo, cantar el himno era emocionante”, contó. Y agregó que luego pudieron levantar una copa con la selección en un cuadrangular en Francia.

Su debut en San Felipe llegó vs. Deportes La Serena en 2019. A los 17´ marcó de tiro libre y puso el 1-0 del partido que terminaría en empate. La pegada es uno de sus fuertes que trae consigo desde muy chico y que practicó toda la vida: “Los tiros libres vienen desde muy pequeño, le pegaba siempre y casi todos eran goles”, dijo Matías. Luego de aquel partido no volvió a jugar de titular hasta la Liguilla de ascenso vs. Melipilla con cuerpo técnico nuevo.

Después de marca su admiración por David Fernandez, que le enseñó que “no todo es tirarla para arriba”, habló de sus intenciones para el 2020: “Quiero jugar la mayor cantidad de partidos y consolidarme”. Además, agregó que el objetivo de todo el equipo es subir y que sueña con jugar en un grande de Chile. Antes de retirarse le agradeció su cariño a los conectados y dejó una gran enseñanza: “Traten de ser los mejores en todo lo que hagan”.