Uno de los equipos más queridos en la historia del Uní Uní; fue ese que casi de emergencia debió armarse el año 1988.En esa oportunidad, el joven cuadro albirrojo fue guiado técnicamente por Rolando García; convirtiéndose en la gran sorpresa de la temporada, al quedarse de manera impensada con uno de los ascensos a la serie de oro del fútbol chileno.

Nombres como los del recordado Hernán Pérez Quijanes, o los por ese entonces juveniles y prometedores: Richard González, Marcial Roco, Julio Tapia, Héctor Roco, Alejandro Bernal y Eduardo Ovalle, aún son recordados con mucho cariño por los seguidores del club, que reconocen en esa campaña una verdadera proeza deportiva, a raíz que ese equipo se armó con el único objetivo de evitar caer a la Tercera División.

El hambre de gloria, la pasión y el amor por la camiseta llevó a ese grupo de guerreros a conseguir una hazaña de la que todavía hay ecos en el valle de Aconcagua.

Dentro de ese grupo sobresalió con luces propias el puntero derecho (7 tradicional), Patricio ‘Huaso’’ Figueroa, quien, en ese entonces a sus 22 años de edad, deslumbraba por su velocidad, capacidad de asistir a sus compañeros de ataque, además de ser certero a la hora de convertir.

Hoy a su s 55 años y ya alejado completamente del fútbol, el ex jugador se encuentra dedicado por completo a sus oficios en un puesto de la Feria Central de San Felipe.

No sin sorpresa, el popular ‘Huaso’ aceptó conversar con el sitio oficial del club para hablar y remorar su época de jugador activo.

Después de marca su admiración por David Fernandez, que le enseñó que “no todo es tirarla para arriba”, habló de sus intenciones para el 2020: “Quiero jugar la mayor cantidad de partidos y consolidarme”. Además, agregó que el objetivo de todo el equipo es subir y que sueña con jugar en un grande de Chile. Antes de retirarse le agradeció su cariño a los conectados y dejó una gran enseñanza: “Traten de ser los mejores en todo lo que hagan”.

Patricio, ¿Cómo fueron tus inicios?

“Partí en la Escuela Infantil de Unión San Felipe. Tenía 10 años. Después fui a Comercio Llay Llay, y posteriormente a Iván Mayo, un club de Villa Alemana que por ese entonces estaba en la Segunda División (actual Primera B)”.

¿Quiénes fueron tus primeros entrenadores o formadores?

“El primero fue don Hernán Domingo; ya más grande me entrenaron los profesores: Wilson Castillo, Boris Canales y Salvador Gálvez”.

¿Cuándo debutaste?

“A los 16 años yo ya jugaba en Tercera División; a los 17 estaba en Iván Mayo. En Unión San Felipe debuté el año 1987. Fue Rolando García el que me hizo jugar cuando ya tenía 22 años”.

¿Por qué te costó tanto debutar en Unión San Felipe?

“No tengo idea; cosas de los entrenadores(risas). Siempre tuve las mismas condiciones futbolísticas”.

¿La temporada 89 fue la mejor de tu carrera?

“Claro; fue muy buena, además de muy linda. Éramos un gran grupo, muy unido”.

Fuiste figura y después pasaste al olvido. ¿Qué pasó?

“Llegó un técnico (Gustavo Cortés) que simplemente no me ponía. Nunca fui de reclamar las decisiones de los técnicos. Ellos tienen sus gustos”.

¿A qué edad colgaste los botines?

“El año 93 decidí retirarme. No me arrepiento de haberlo hecho. El fútbol me dio lo que tenía que darme; además que lo pasé muy bien cuando jugué, por lo que no me arrepiento de nada”.

¿Te hubiera gustado estar en el actual Unión San Felipe?

“Hubiera llegado a Europa(risas). Ahora este es un club potente y respetado, que es manejado por empresarios del fútbol. Gente que sabe y además tiene los recursos para hacerlo. Hoy los jugadores cobran mes a mes, mientras que a nosotros había que hacernos teletones para juntar plata y pagarnos. Si los chicos de ahora no aprovechan lo que se les da, no tendrán otra oportunidad. En mi época era impensado ver todo lo que San Felipe tiene en la actualidad”.

¿Recuerdas la formación?

“Julio Tapia era el arquero; Rubén ‘el ratón’ Hernández’, Héctor Roco, Marcial Roco y Cristian ‘cachencho’ García, eran los defensas; Hernán Pérez, Juan Durán, Eugenio Figueroa; adelante éramos yo, Alejandro Bernal y el ‘negro’ Ovalle”.

¿Cuál fue la clave del éxito de ese equipo?

“Lo primero es que hubo un gran entrenador y lo otro es que la mayoría éramos jugadores formados en el club, por lo que nos conocíamos mucho. También fue vital el que cuando éramos chicos, don Luis Santibáñez nos subió al primer equipo”.

¿Te quedan amigos de esa época?

“La mayoría. Siempre me invitan a actividades, pero no voy. Mi mejor amigo es Miguel ‘ratón’ Hernández. La verdad todos son grandes personas”.

¿Recuerdas a algún dirigente?

“Don Juan Sabaj. Fue el mejor directivo de esa época”.

¿Vas al estadio?

“Nunca. La verdad es que rabeo mucho y me dan ganas de entrar a la cancha(risas), porque retrocedo en el tiempo y pienso que soy mejor que varios”.

¿Eres hincha del Uní Uní?

“Siempre he sido hincha del club; cuando dan los partidos por la televisión los veo, y si no, los escucho por la radio. El ser hincha y poder haber vestido esta camiseta, es una de las cosas más lindas que me ha dado la vida”.