Francis Ferrero jugó 52 partidos y marcó 29 goles en el Uní Uní. Lo hizo en tres temporadas distintas, que recordó con cariño en su paso por los Instagram Live del club.

Nacido en Argentina, se formó futbolísticamente en el Club Atlético River Plate, donde estuvo desde los 13 a los 20 años de edad. Allí compartió plantel con jugadores de la talla de Pablo Lavallén y Diego Coca y aunque no le tocó debutar en el primer equipo, River fue clave en su formación.

Su primer desembarco en Chile lo hizo en Puerto Mont y después de jugar varios años en segunda división firmó con Colo Colo. Contó que los primeros meses no jugaba pero que luego el técnico le brindó la confianza suficiente para poder hacerlo. Allí disputó Copa Libertadores, competencia donde lo sorprendió la pasión de los brasileños, junto a dos estadios que lo dejaron perplejo: “El Mineirão repleto y el Morumbí me impresionaron”, dijo. Además le marcó goles a Flamengo y Cruzeiro.

Terminada su etapa en el albo continuó su carrera en el fútbol chileno, tuvo un paso fugaz por Venezuela y llegó al Uní Uní. “Estuve tres veces en San Felipe y siempre con buenos planteles, no es fácil que pase eso”, contó Francis. Además agregó todo el cariño que sintió en el club: “En mi corazón, San Felipe. Mucha gente conocida, muchos amigos, es imborrable lo que pasé allí”, recordó sonriente.

Si bien no pudo lograr ningún título, tuvo la suerte de convertir goles importantes que quedarán en el recuerdo de todo el pueblo albirrojo. Algunos fanáticos que se encontraban conectados hicieron referencia al que marcó de chilena vs. Cobreloa, el 1-0 que Francis describió como un “golazo” y que jamás podrá olvidar.

Entre recuerdos de partidos, charlas de vestuario y una lesión que nunca curó pero que soportó por mucho tiempo, habló de sus últimos días como jugador de fútbol: “Mi retiro no fue como me lo imaginé. Lo idea hubiese sido un partido despedida con todos aquellos que no pudieron tenerla”, dijo. Además agregó como fueron sus primeros días después de dejar la pelota: “Estuve un año entero en el cual veía un partido y lloraba. Me levantaba temprano como para ir a entrenar…fue duro”, contó el goleador.

Antes de finalizar habló de la situación actual del club: “Si hay un proyecto lo bueno va a llegar, les deseo lo mejor”, dijo. Y se despidió con una promesa que le gustaría cumplir: “Espero algún día poder ir a San Felipe a jugar un partido”…¡te esperamos Francis!.