Desde el jueves los de Durán entrenan mentalizados en alcanzar una buena puesta a punto.
La espera fue muy larga.  Por lo mismo es que era perfectamente entendible que los rostros de los jugadores y miembros del staff técnico del Uní Uní reflejaran la alegría por regresar al trabajo. “La verdad es que han sido cuatro meses larguísimos porque no estábamos acostumbrado a esto; pero no nos quedaba nada más que adaptarnos a esta realidad”, expresó el profesor Erwin Durán, tras una de las primeras sesiones que realizó el plantel albirrojo.

Respecto a la importancia que tiene el poder volver a los entrenamientos, el coach afirmó. “Es que volver a entrenar de manera presencial entrega mayor tranquilidad en todos los sentidos. Para todos nosotros es un motivo de alegría enorme poder volver a reunirnos; ahora habrá que ir paso a paso y con la calma suficiente para ir recuperando todo lo que hemos perdido durante este tiempo”.

En esta primera fase de trabajo los objetivos no solo estarán puestos en la parte física, sino que también se pondrá énfasis en el tema mental. “Es importante abordar ese tema ya que los jugadores deben entender que hay que ir de a poco para no arriesgar. La puesta a punto deberá ser de a poco, porque la ansiedad y las ganas no nos puede llevar a pasar ciertos límites”, comentó.

El entrenador aclaró que está todo debidamente planificado para que el trabajo se desarrolle de manera perfecta y no surjan contratiempos. “Puedo asegurar que no hay nada al azar; ya en la época que no se podía trabajar de manera normal, los jugadores seguían pautas de entrenamientos y alimentación muy estrictas, que hoy vemos sus frutos al ver que todos están en buenas condiciones”, afirmó.