El sólido triunfo sobre Cobreloa, estuvo cargado de simbolismos. Iniciar la rueda de revanchas de una manera tan categórica e incontestable frente a un rival históricamente difícil, era una máxima al interior de un grupo, que no duda un instante en que lograrán el objetivo de mantener el club en la serie de plata del fútbol chileno. Y si a todo eso se adiciona el dato no menor que los goles vinieron desde la cantera, simplemente se cerró una jornada mágica, que encendió la ilusión en todo el pueblo albirrojo.
Sin puntos bajos, y algunos muy altos en su accionar, Unión San Felipe, envió un claro mensaje respecto a que dará la pelea y jamás bajará los brazos. “Desde el inicio nos pusimos un objetivo que es la liguilla; sabemos perfectamente que no empezamos bien y que estamos lejos, pero esa meta no ha cambiado. Nos faltaba hacer goles y mejorar algunas cosas atrás, y lo logramos con creces al marcar 3(goles) y dejar nuestro arco en cero’, analizó el defensor central Facundo Monteseirín.
Sobre el futuro, el zaguero señaló: “Queda un montón de camino por recorrer. Nos pusimos objetivos a corto plazo y ya logramos uno; esto será así hasta el final. Estamos tranquilos, somos un buen grupo con un gran cuerpo técnico, que queremos darles alegrías a nuestra gente, que ha sufrido mucho con las últimas campañas. Solo dependerá de nosotros que nos sigan y se sumen más, porque esto recién comienza, pero es el camino a seguir”.